sábado, 8 de enero de 2011

En Europa sí se puede fumar

Últimamente no se habla de otra cosa. Desde que entró en vigor la ley antifumadores (sería antitabaco si prohibiera comercializar el tabaco, pero no lo hace, así que hablemos con propiedad), internet se ha revolucionado. En Twitter la etiqueta #leyantitabaco ha sido trending topic durante varios días y un montón de blogueros y analistas han comentado el tema.

Uno de los argumentos favoritos de los que apoyan este nuevo atentado contra las libertades es que, con la nueva norma, España se equipara a Europa. Por desgracia, en este país todavía existe la idea que todo lo que se hace en Europa es bueno que lo hagamos nosotros. Esto es fruto de un complejo histórico que los políticos han sabido aprovechar muy bien, colándonoslo cuando les conviene (referendum de la OTAN, entrada en el euro), y olvidándolo cuando no (equiparación de salarios, tasa de desempleo).

Pero la cosa es que ni en Europa existe una ley tan restrictiva como la que acaba de entrar en vigor en España (somos los únicos que no podemos fumar en determinados sitios al aire libre), ni en realidad es la norma habitual en el viejo continente. Sólo dos países prohiben tajantemente fumar en espacios públicos cerrados, aunque sean privados: Reino Unido e Irlanda. Dos países que, como todo el mundo sabe, tienen fuerte tradición europea (ironía off).

En Italia, en contra de lo que nos han dicho, el empresario es libre de decidir si quiere que en su local se fume bajo unas determinadas condiciones. Por cierto, debe ser la primera vez que nuestros políticos ponen a Italia como ejemplo de algo. Porque Italia tiene muchísimas cosas buenas, pero su sistema político no es precisamente una de ellas.


Así que no es verdad que en Europa la ley sea tan restrictiva. De hecho, hasta el Parlamento Europeo tiene habilitados espacios cerrados para fumadores, y eso que es una institución pública. Pero es que aunque la ley fuera así de restrictiva, ¿qué más daría? No creo que ningún país de Europa dependa tan fuertemente del sector hostelero como lo hace España. Y si está demostrado que las distintas leyes antitfumadores han afectado negativamente a la hostelería allí donde se han aplicado, ¿a qué viene este intento de perjudicar a los bares españoles? ¿No han tenido suficiente con el desplome de la burbuja inmobiliaria, que ahora también se quieren cargar nuestro segundo pilar de crecimiento?

1 comentario:

  1. El gobierno y sus ideas de bombero, no creo que lleguen a admitir que en realidad lo que quieren decirnos con esta ley es que lo que les molesta es que el humo de segunda mano ( el que se tragan los que no pagan los abusivos impuestos gravados a fuego en cada paquete ) le provoque cancer y otros problemas tan caros a gente que no compre tabaco.

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